Parque Nacional-Doñana

El Parque de Doñana tiene tres ecosistemas principales: cotos, marismas y playas con dunas. Cada uno de ellos crea un hábitat propio, caracterizado por comunidades de especies vegetales y fauna que están en constante interacción y evolución y donde cada estación se sucede, año tras año, ofreciendo un magnífico capítulo y ejemplo de diversidad de vida.

La Playa

Tiene una extensión de más de 30 Km siguiéndo las líneas generales de las costas atlánticas no acantiladas ni rocosas. Su gran distancia intermareal descubre en la bajamar lisas extensiones de arenas blancas y suaves pendientes. La fuerza del viento del Sur-Oeste introduce una gran dinámica en las arenas que modifica incesantemente el perfil de las playas y son origen de las dunas móviles. Doñana conserva uno de los pocos sistemas de dunas móviles existentes en la Península.

 

Los cotos o zonas de matorral representan una etapa intermedia del ecosistema terminal y maduro de bosque mediterráneo.

Desde el punto de vista paisajístico, los cotos cambian poco durante el año, y los animales son difíciles de ver (falta la espectacularidad de las aves marismeñas), aunque presenta elementos propios de gran interés, como ungulados de gran tamaño (ciervo, Cervus elaphus, y jabalí, (Sus scrofa) y grandes predadores como el lince ibérico (Lynx pardinus) y el águila imperial ibérica (Aquila adalberti).